El lado más humano de un ingeniero “verde” municipal Francisco Bergua, ingeniero forestal jefe de la Oficina de Infraestructura Verde, Limpieza Pública y Economía Circular del Ayuntamiento de Zaragoza
Esta semana, José Joaquín Flechoso conversa en Empleo Público con Francisco Bergua, conocido por todos cariñosamente como Frank, ingeniero forestal y jefe de la Oficina de Infraestructura Verde, Limpieza Pública y Economía Circular del Ayuntamiento de Zaragoza. En una charla fresca, empática y llena de complicidad, la entrevista descubre el lado más humano de la función pública a través de una historia donde la devoción por la naturaleza y la dedicación a la familia caminan siempre de la mano.
Detrás de la gestión de una gran capital hay historias cotidianas y valores aprendidos desde la cuna. La trayectoria de Frank refleja cómo la cercanía, la sencillez y la pasión por el trabajo bien hecho se transforman en una herramienta indispensable para mejorar la vida de los ciudadanos.
De nacer en Huerto a cuidar el verde de las grandes ciudades
Hay coincidencias en la vida que parecen escritas con guion, y es que alguien nacido en un pueblo llamado Huerto acabe convirtiéndose en ingeniero agrícola y de montes no deja de ser un guiño poético del destino.
Esos primeros años corriendo entre los campos de los Monegros y ayudando en las tareas agrícolas y ganaderas de casa marcan a fuego su vocación por la tierra y el medio natural. Tras pasar por los Salesianos de Huesca y completar sus estudios de ingeniería en Lleida, decide encauzar su carrera hacia el ámbito municipal al descubrir la cercanía de la gestión local: «Había trabajos que se realizaban en la administración local que se dedicaban a servicios directos de proyectos que interactuaban directamente con la ciudadanía».
De cuidar los parques de Huesca da el salto a Zaragoza, una gran capital de más de 700.000 habitantes donde asume el reto de gestionar la infraestructura verde, la limpieza urbana y la economía circular.
Además, durante ocho años preside la Asociación Española de Parques y Jardines Públicos, tejiendo una valiosa red de compañeros y amigos. Pese a recibir tentadoras propuestas para dar el salto a la política activa, mantiene su vocación firme en la gestión técnica: «Es más algo de voluntad de servicio público; me siento muy cómodo y muy bien en la actividad que desarrollo».
Orgullo de padre y la entrega por un sueño familiar
Pero si algo define la mirada de Frank es la emoción al hablar de su familia. El deporte siempre está presente en casa, aunque la historia cobra una dimensión extraordinaria al convertirse en el padre de Inés Bergua, capitana del equipo español de gimnasia rítmica y reciente campeona del mundo.
Acompañar a Inés en un camino de esfuerzo iniciado desde muy niña en la residencia Blume implica compartir sacrificios, madrugones y momentos de alta tensión que solo se entienden desde el amor incondicional de unos padres.
Al recordar los aplausos y la alegría contenida tras el triunfo en el mundial de Frankfurt, la voz de Frank refleja la humildad y la emoción más pura: «Se sufre mucho, pero sobre todo es una emoción en estado puro y aprendemos de ellas, son un ejemplo en todos los sentidos».
Por eso no es casualidad que ese mismo espíritu de entrega es el que traslada cada día a su trabajo e intenta transmitir a quien oposita o sueña con incorporarse al sector público: «Hay que luchar por ello, esforzarse y no desilusionarse porque es un mundo apasionante». Frank demuestra que se puede liderar la gestión de una gran ciudad sin perder nunca la sencillez, el corazón ni el orgullo por las raíces.







