El arte de gestionar los recursos locales con rigor y cercanía Gabriela Blasco explica cómo su trayectoria en el área económica la llevó a la tesorería del Ayuntamiento de Madrid
La invitada de esta semana en “Empleo Público” en Capital Radio es Gabriela Blasco Escapa, actual técnico de Administración General en la rama económica del Ayuntamiento de Madrid. El espacio radiofónico, conducido por José Joaquín Flechoso, dedica esta entrega a analizar cómo una trayectoria marcada por el gusto por los números y el análisis económico acaba desembocando en la tesorería municipal.
A través de su testimonio, el encuentro permite comprender cómo esa curiosidad infantil por entender el valor del dinero evoluciona con los años hasta convertirse en un compromiso firme con la gestión de las finanzas locales.
En una gran ciudad, el trabajo impecable de estas áreas contables es imprescindible para que los recursos públicos lleguen a tiempo a los proyectos que cambian el día a día de los vecinos.
La curiosidad como motor profesional
La historia de Gabriela Blasco Escapa arranca en Barbastro, donde ya desde muy pequeña mostraba una curiosidad natural por la economía doméstica, echando cuentas con su paga y pensando bien en qué gastar cada euro. Esa inquietud por entender cómo funcionan las cosas y cómo se administran los recursos la llevó más tarde a estudiar el doble grado de Economía y ADE, una etapa exigente que le sirvió para ganar una gran disciplina de estudio.
Durante la carrera tuvo además la oportunidad de cursar un verano en la London School of Economics, una vivencia académica y personal que recuerda como «el inicio de mi vida adulta« y que le abrió la mente fuera de su entorno habitual.
Al terminar la universidad en pleno confinamiento, dio sus primeros pasos profesionales en el sector bancario, pero pronto se dio cuenta de que ese trabajo no terminaba de encajar con lo que buscaba. Esa sensación la animó a dar un giro a su carrera y preparar los procesos selectivos de la rama económica municipal, motivada por un interés hacia la economía pública que ya le rondaba la cabeza desde la facultad.
La preparación de la oposición exigió mucha constancia y largas jornadas en la biblioteca del barrio, un tiempo que Gabriela afrontó con una mentalidad positiva y flexible, recordando que «todos los días me iba a casa habiendo aprendido algo nuevo».
El salto a la gestión a gran escala
Su llegada a la tesorería del Ayuntamiento de Madrid le ha permitido volcar toda esa formación en el día a día de la administración local. Desde su puesto, se encarga del seguimiento y control de los flujos de dinero que sostienen el presupuesto municipal, una labor técnica donde el rigor, el trabajo en equipo y la precisión son fundamentales para que todo cuadre.
Lo más gratificante de este trabajo, según explica la propia Gabriela, es comprobar cómo ese esfuerzo contable se traduce en mejoras concretas para la ciudad, una vocación que se ha ido construyendo con la práctica cotidiana: «es un interés que se me ha ido despertando poco a poco conforme he ido trabajando y conforme voy ganando experiencia».
Esta perspectiva tan práctica demuestra que la tesorería es una pieza clave para que los proyectos de la ciudad salgan adelante. Manejar los recursos de un ayuntamiento requiere adaptarse constantemente a las normas financieras y mantener una atención máxima a las cuentas públicas. Esta mezcla de preparación técnica y visión de conjunto define a la perfección el perfil de los economistas que deciden poner su talento al servicio del ámbito local.
Para cerrar la entrevista, Gabriela quiso dejar un mensaje de ánimo a quienes están pensando en opositar o ya se encuentran inmersos en el estudio.
Blasco aconseja quitarle dramatismo al proceso y organizarse con rutinas de trabajo claras y saludables que hagan el camino más llevadero. Su experiencia demuestra que con constancia y confianza es posible recordar esta etapa con orgullo: «hay muchas maneras de hacer una oposición y verdaderamente también puede ser un camino dulce y tener buen recuerdo de ello».







