Curiosidad, ingeniería y vocación pública Raquel Alonso, la ingeniería industrial la llevó hasta el Ministerio para ejercer como Directora de la Oficina Técnica del Comisionado Especial
Esta semana, José Joaquín Flechoso charla en Empleo Público con Raquel Alonso Blanco, perteneciente al Cuerpo de Ingenieros Superiores Industriales y actual directora de la Oficina Técnica del Comisionado Especial para la Competitividad Industrial y de la PYME en el Ministerio de Industria y Turismo. A pesar de ser la primera vez que se sienta delante de un micrófono de radio, Raquel se desenvuelve con total soltura, frescura y cercanía, guiando una conversación fluida donde descubre cómo la curiosidad infantil por entender cómo funcionan las cosas se transforma en una carrera enfocada a buscar soluciones reales para la sociedad y el tejido productivo.
Su recorrido profesional evidencia cómo el bagaje adquirido en el sector privado enriquece la gestión dentro de la Administración General del Estado. A través de su mirada, la ingeniería se consolida como un pilar metodológico clave para transformar la curiosidad técnica en decisiones estratégicas al servicio de la industria.
Mentalidad práctica y el valor de la formación
Aunque nace en Zamora, Raquel se define como «valenciana hasta los huesos», manteniendo una estrecha conexión emocional con su tierra. Criada en el seno de una familia de cinco donde los viajes por carretera y las travesías por la montaña forman parte de su infancia, desarrolla desde muy niña un profundo afán por comprender el entorno.
Esa inquietud la lleva a estudiar Ingeniería Industrial, una carrera que califica de exigente pero sumamente gratificante por su visión transversal.
Sobre el aprendizaje central de sus años universitarios, Alonso destaca que «a mí la carrera me enseñó a pensar y eso me da una herramienta muy potente para solucionar mi vida en general».
Durante la carrera cursa un año de Erasmus en Francia, una vivencia que recomienda fervientemente por la autonomía personal y la apertura mental que aporta.
Tras trabajar durante años en el sector privado en ámbitos como la construcción, la logística y la multinacional farmacéutica, siente la necesidad de dar un giro hacia el ámbito público. En 2017, con tres hijas pequeñas y una hipoteca, decide dar el salto y preparar la oposición, demostrando que la determinación supera cualquier obstáculo. Su balance sobre este proceso y la llegada al sector público refleja plenamente su satisfacción: «A mí lo que me gusta es encontrar soluciones, no me gusta no resolver, soy muy práctica».
Liderazgo y pasión por la lectura
Hoy, Raquel Alonso vuelca su energía en el Ministerio de Industria y Turismo, donde su cargo como directora de la Oficina Técnica la sitúa en el epicentro de la competitividad industrial y el apoyo a las PYME.
Desde su puesto participa en la revisión de políticas públicas e iniciativas legislativas de ámbito europeo e internacional, trabajando codo a codo con un equipo altamente motivado.
Como presidenta de la Asociación de Ingenieros Industriales del Estado (Asindus), abandera la labor de un colectivo volcado en aportar valor técnico y capacidad de decisión en la Administración General del Estado.
El deporte en equipo, especialmente el voleibol, ocupa un lugar destacado en su día a día, aportando disciplina y un sentido de cooperación que traslada de forma natural a su trabajo diario. Además, la lectura se convierte en su refugio imprescindible en cada viaje o momento de pausa. Respecto a su visión sobre la función pública y la motivación para abordar el trabajo cada mañana, Alonso es categórica: «Yo en esa época notaba que me faltaba algo que el sector privado ya no me podía dar, y es esa vocación de servicio público». Para quienes se encuentran en pleno esfuerzo selectivo, su mensaje es un impulso directo de confianza: «Para poder aprobar hay que querer aprobar; si quieres aprobar las pruebas, hay plazas suficientes y merece la pena muchísimo el esfuerzo».







