Carmen Cabanillas, de auxiliar en el INEM a una dirección general Carmen Cabanillas, de auxiliar en el INEM a una dirección general
Esta semana en Empleo Público de Capital Radio, José Joaquín Flechoso recibe a Carmen Cabanillas, actual vocal asesora en el Ministerio del Interior.
Bióloga de formación, construye uno de los recorridos más completos de la administración española. Carmen explica cómo optó por una vía rápida para obtener independencia económica, porque su objetivo era «entrar ya en la función pública, tener algo que inmediatamente te permitiera empezar a trabajar directamente«.
A partir de ahí su historia muestra una vez más que las instituciones son un escenario permite una progresión profesional de largo recorrido y abre puertas que muy pocos sectores ofrecen con tal nivel de proyección en la actualidad.
Un camino de adaptación y aprendizaje continuo
Carmen Cabanillas no llega a la función pública por una vocación heredada, ya que en su familia nadie pertenece a este mundo y ella es la encargada de abrir ese camino.
Comienza desde el primer peldaño como auxiliar administrativa en el antiguo INEM, una etapa que recuerda con especial cariño por el contacto directo con los ciudadanos y la satisfacción de ayudarles en su formación para conseguir empleo.
Sin embargo, su mentalidad inquieta y la cultura del esfuerzo aprendida en casa la llevan a promocionar rápidamente hacia la escala media mediante el estudio constante. Sobre esta etapa de crecimiento, Carmen señala que «en mi casa se potencia mucho la cultura del esfuerzo. Había que ayudar porque mi padre era un obrero y había que arrimar el hombro«.
El salto definitivo al mundo tecnológico aparece casi como una casualidad para regresar a Madrid, pero termina convirtiéndose en su verdadera especialidad tras cursar formación específica en sistemas de IBM.
En su actividad diaria lidera proyectos críticos para la digitalización del país como la Red SARA o la Plataforma de Intermediación de Datos, herramientas que hoy son el núcleo de una administración moderna y conectada.
Cabanillas destaca que el Estado ofrece una movilidad única que permite a los profesionales trabajar en temáticas tan diversas como la educación, el empleo o la protección de datos. Para ella, esta visión global es fundamental porque en tecnología a veces se corre el riesgo de quedarse en la superficie si no se comprende el fondo del servicio que se presta al ciudadano.
La constancia como impulso en la gestión pública
Cabanillas aborda el reto que supone organizar cumbres internacionales con recursos limitados o implantar sistemas de registro electrónico que solo existen en el papel, tareas que requieren tanto solvencia técnica como una gran capacidad de gestión.
Su paso por la presidencia de ASTIC también refuerza la idea del tecnólogo como una figura estratégica que debe estar presente en las mesas donde se toman las decisiones para garantizar que los proyectos sean eficientes desde su concepción.
Carmen subraya la importancia de este papel técnico al afirmar que «en tecnología como no lo hagas bien desde el principio lo pagas, lo pagas en tiempo en dinero y en recursos«.
Su mensaje para quienes se plantean opositar es un llamamiento a la resistencia y recuerda que el acceso a la función pública es una carrera de fondo donde no siempre superan el proceso los más brillantes sino los más constantes.
Su paso por las instituciones demuestra que el sector público es el destino idóneo para profesionales con iniciativa y ganas de innovar, ya que el éxito real consiste en construir una administración que funcione mejor para todos. Y sobre todo, que, con constancia y rigor se puede llegar a lo más alto empezando desde la base.







