Si estás pensando en opositar, lo primero que debes comprobar no es el temario, sino si cumples los requisitos exigidos en España para acceder al cuerpo al que quieres entrar.

Por ello, antes de ponerte a estudiar, es imprescindible verificar que reúnes las condiciones de nacionalidad, edad, titulación y habilitación legal que exige la normativa vigente y cada convocatoria. No hacerlo puede suponer la exclusión del proceso, incluso después de meses de preparación.

En esta artículo te explicamos cuáles son los requisitos generales para opositar, qué documentación necesitas y cómo saber a qué grupo puedes presentarte según tu formación.

Requisitos generales para opositar en España

Antes de sumergirte en el temario, es fundamental que verifiques que cumples con los requisitos generales exigidos para acceder al empleo público en España. Estos criterios están definidos principalmente en el Estatuto Básico del Empleado Público (EBEP) y, para ayudarte a entenderlos, vamos a desglosarlos uno a uno para que no te quedes con dudas:

  • Nacionalidad: Debes poseer la nacionalidad española o ser nacional de un Estado miembro de la Unión Europea. También se incluyen aquellos estados en los que, en virtud de tratados internacionales celebrados por la Unión Europea y ratificados por España, sea de aplicación la libre circulación de trabajadores. Así mismo, en algunos casos, existen excepciones para cónyuges de nacionales de la UE y descendientes. Además, existen supuestos de acceso para extranjeros no comunitarios en régimen de reciprocidad, regulados en el Real Decreto 364/1997.
  • Edad: con carácter general, la edad mínima son los 16 años y no puede haberse alcanzado la edad máxima de jubilación forzosa. No obstante, algunos cuerpos establecen condiciones específicas. En fuerzas y cuerpos de seguridad como la Policía Nacional o la Guardia Civil, pueden exigirse edades mínimas superiores, en este caso los 18 años, e incluso límites máximos, por lo que es imprescindible revisar siempre las bases de la convocatoria concreta.
  • Titulación académica: Este es un punto crucial que varía según el grupo o subgrupo de la oposición a la que se quiera acceder (A1, A2, C1, C2). No disponer del título exigido es una de las causas más habituales de exclusión, por lo que conviene comprobar con detalle que la formación se ajusta exactamente a lo requerido.
  • Capacidad funcional: también debes acreditar la capacidad funcional necesaria para desempeñar las tareas del puesto, lo que implica no padecer limitaciones físicas o psíquicas incompatibles con las funciones asignadas. En el caso de personas con discapacidad igual o superior al 33 %, la normativa prevé adaptaciones en las pruebas y reserva de plazas para garantizar la igualdad de oportunidades (normalmente un 7%).
  • Habilitación para la función pública: es imprescindible no haber sido separado del servicio de ninguna Administración Pública mediante expediente disciplinario ni estar inhabilitado para el ejercicio de funciones públicas por sentencia firme. Este requisito incluye no haber sido condenado por delitos que impidan legalmente el acceso a la función pública.
  • No poseer antecedentes penales: este requisito está implícito en la habilitación y se refiere a no haber sido condenado por delitos dolosos que impidan ejercer la función pública.

Comprobar todos estos puntos antes de iniciar la preparación es una decisión inteligente. Confirmar que cumples las condiciones legales desde el principio te permitirá estudiar con seguridad y centrar tus esfuerzos en lo que realmente importa: superar el proceso selectivo y conseguir tu plaza.

Titulación exigida según el grupo de oposición

La Administración Pública española se divide en grupos y subgrupos (A1, A2, C1 y C2), cada uno con sus propias exigencias académicas y formativas. Esta clasificación se basa en el artículo 76 (Grupos de clasificación profesional del personal funcionario de carrera) del Estatuto Básico del Empleado Público (EBEP), y es fundamental conocerlo para no perder el tiempo preparándose una oposición que no se ajusta al perfil del aspirante.

Requisitos para oposiciones del Grupo A

Dentro del Grupo A encontramos dos subgrupos: A1 y A2. Ambos requieren un alto nivel de cualificación, por lo que el nivel de competencia es menos, existiendo diferencias entre ambos:

  • Subgrupo A1: se exige estar en posesión de un título de Grado, Licenciatura, Ingeniería Superior, Arquitectura o Doctorado. Estas oposiciones suelen ser las más exigentes en cuanto a temario y dificultad de las pruebas. Los puestos a los que se accede suelen ser de dirección, gestión y alta responsabilidad dentro de la Administración.
  • Subgrupo A2: se requiere un título de Grado, Diplomatura, Ingeniería Técnica, Arquitectura Técnica o FP Superior equivalente. Las funciones suelen ser de ejecución, supervisión y apoyo a las tareas del subgrupo A1.

Requisitos para oposiciones del Grupo B

Este grupo es el menos común y para acceder a él se exige estar en posesión del título de Formación Profesional de Grado Superior de Técnico Superior.

Requisitos para oposiciones del Grupo C

El Grupo C también se divide en dos subgrupos: C1 y C2, con requisitos de titulación diferentes y más accesibles:

  • Subgrupo C1: se exige el título de Bachillerato, Técnico de FP de Grado Medio o equivalente.
  • Subgrupo C2: se requiere el título de Graduado en ESO o equivalente.

Las oposiciones de este grupo son más accesibles en cuanto a temario y dificultad de las pruebas, pero también suelen tener una mayor competencia debido al mayor número de aspirantes.

Oposiciones para personas con discapacidad

La legislación española garantiza el acceso al empleo público a las personas con discapacidad, reservando un porcentaje de plazas (generalmente un 7%) para este colectivo. Para acceder a estas plazas, es necesario acreditar una discapacidad igual o superior al 33% mediante el certificado correspondiente.

Es importante tener en cuenta que las personas con discapacidad pueden participar tanto en las plazas reservadas como en las plazas de acceso general, siempre y cuando cumplan con los requisitos exigidos en la convocatoria. Además, tienen derecho a solicitar adaptaciones en las pruebas selectivas para garantizar la igualdad de oportunidades.

¿Qué documentación debo presentar para opositar?

Una vez que hayas comprobado que se cumplen con todos los requisitos generales, llega el momento de preparar la documentación que permitirá presentar tu solicitud. Puede parecer un trámite tedioso, pero organizarlo desde el principio ahorrará tiempo futuro, evitará errores y reducirá el riesgo de quedar excluido.

La documentación básica que suele exigirse incluye:

  • Documento de identidad (DNI, NIE o Pasaporte): normalmente se requiere una fotocopia compulsada o una copia electrónica auténtica.
  • Título académico: una copia compulsada del título o, en su defecto, el resguardo que acredite que se han abonado las tasas para su expedición. Si el título es extranjero, se necesitará la convalidación correspondiente.
  • Justificante de pago de las tasas de examen: Este documento acredita que se han abonado las tasas correspondientes para participar en el proceso selectivo. Generalmente, el pago se realiza de forma telemática siguiendo las instrucciones de la convocatoria.
  • Certificado de discapacidad (si corresponde): si el aspirante tiene una discapacidad igual o superior al 33%, debe presentar el certificado oficial que lo acredite, expedido por el organismo competente de la comunidad autónoma.
  • Certificación de idioma (cuando se exija): en algunas oposiciones de determinadas comunidades autónomas hay pruebas de acreditación de nivel de idioma. No obstante, si se posee un certificado oficial del idioma autonómico, el aspirante estará exento de realizar dicha prueba.
  • Declaración jurada: en algunos casos, se requiere una declaración jurada en la que se afirma que se cumplen con todos los requisitos establecidos en la convocatoria y que no se está incurso en ninguna causa de incapacidad o incompatibilidad.
  • Otros documentos específicos: algunas oposiciones pueden requerir documentación adicional, como el carnet de conducir, justificantes de méritos en el caso de sistema de concurso-oposición y hasta el certificado de antecedentes de no haber cometido delitos de agresión a menores (oposiciones Educación).

Con todo, hoy en día, la inmensa mayoría de los trámites de presentación de instancias a procesos selectivos son electrónicos. De este modo, si se autoriza a la Administración a consultar los datos personales, no tendrá que aportarse casi nada, ya que ellos mismos validarán lo necesario. Esto simplifica el proceso y reduce la probabilidad de cometer errores en la entrega de documentos.

Checklist para optimizar la verificación de requisitos

Para no perderte en el laberinto de requisitos y asegurarte de que cumples con todo antes de presentar tu solicitud, en Opostal te proponemos esta checklist práctica. Puedes ir marcando cada paso a medida que lo completas:

  1. Identifica el grupo y subgrupo de la oposición que te interesa, asegurándote de que tu perfil académico se ajusta al requerido.

  2. Verifica tu titulación académica, comprobando que cumple exactamente con lo exigido en la convocatoria.

  3. Comprueba los requisitos de edad y nacionalidad para asegurarte de que puedes presentarte legalmente.

  4. Asegúrate de no estar incurso en ninguna causa de incapacidad o incompatibilidad, incluidas separaciones del servicio o inhabilitaciones.

  5. Reúne toda la documentación personal necesaria: DNI, título académico, justificante de pago de tasas, certificados de discapacidad, idiomas o cualquier otro documento específico.

  6. Lee con atención las bases de la convocatoria, detectando posibles requisitos adicionales o particularidades del proceso.

  7. Si accedes por el turno de discapacidad, obtén el certificado correspondiente y solicita las adaptaciones necesarias en las pruebas selectivas.

  8. Presenta tu solicitud dentro del plazo establecido, asegurándote de adjuntar todos los documentos correctamente y en el formato exigido.

Cumplir los requisitos para opositar es el verdadero punto de partida. Confirmar que reúnes las condiciones legales, académicas y administrativas te permitirá planificar con seguridad y centrarte en lo más importante: preparar el examen con estrategia.

Antes de empezar a estudiar, asegúrate de que estás en la línea de salida correcta. Tu plaza empieza por aquí. Y en Opostal te ayudamos a comprobarlo para que el procedimiento sea más sencillo.