La Constitución Española es una de las normas más importantes que tendrás que estudiar si estás preparando muchas de las oposiciones de acceso a la Administración Pública. Sus artículos, títulos, derechos fundamentales y la propia organización del Estado pueden hacer que memorizarla parezca complicado al principio.

En este artículo te explicamos cómo estudiar la Constitución Española de forma fácil, qué reglas mnemotécnicas puedes utilizar y algunos trucos prácticos para recordarla de cara al examen.

Cómo estudiar la Constitución Española de forma fácil

Uno de los errores más habituales al estudiar la Constitución es intentar memorizar artículos directamente sin comprender antes cómo está organizada. Antes de aprender el contenido de cada uno de ellos conviene tener una visión global de la norma.

La Constitución está formada por un Preámbulo, un Título Preliminar, diez títulos numerados y 169 artículos, además de sus disposiciones adicionales, transitorias, derogatoria y final. Por tanto, una buena estrategia es dividir su preparación en varias fases:

1. Aprende primero su estructura

Antes de profundizar en el contenido, memoriza el orden de los títulos y qué regula cada uno. El objetivo es crear una especie de mapa mental de la Constitución.

De esta forma, cuando estudies un artículo concreto, podrás situarlo dentro de un bloque determinado y relacionarlo con el resto del contenido.

Por ejemplo, el Título I regula los derechos y deberes fundamentales; el Título II, la Corona; el Título III, las Cortes Generales; y así sucesivamente hasta llegar al Título X, dedicado a la reforma constitucional.

2. Divide el contenido en bloques pequeños

Intentar memorizar demasiados artículos de una sola vez puede hacer que acabes mezclando conceptos.

Es preferible dividir el contenido y establecer objetivos asumibles. Por ejemplo, puedes estudiar un determinado grupo de artículos y, antes de avanzar, comprobar mediante preguntas tipo test que realmente los has entendido y retenido.

Además, dividir el estudio en bloques permite organizar mejor los repasos y evita enfrentarse a la Constitución como si fuese un único contenido que hay que memorizar de principio a fin.

3. Comprende antes de memorizar

La memoria funciona mejor cuando existe una relación lógica entre los conceptos.

Por ello, antes de intentar recordar literalmente un artículo, trata de entender qué regula, por qué se encuentra en ese título y con qué otros artículos está relacionado.

Una vez comprendido el contenido, será más sencillo memorizar aquellos elementos que sí requieren mayor precisión, como números de artículos, plazos, mayorías, competencias o excepciones.

4. Combina estudio y test

No esperes a terminar toda la Constitución para empezar a realizar preguntas.

Los test sirven para comprobar qué conocimientos has consolidado y, sobre todo, para detectar aquellos artículos que estás confundiendo. Así podrás volver sobre ellos antes de que el error se afiance.

Además, practicar preguntas desde las primeras fases del estudio te ayudará a familiarizarte con la manera en la que los contenidos pueden plantearse en un examen tipo test.

5. Programa repasos

Estudiar hoy un artículo no significa que vayas a recordarlo dentro de un mes. Por ello, el repaso debe formar parte de la planificación desde el principio.

Puedes realizar un primer repaso poco después de estudiar el contenido y espaciar progresivamente los siguientes. El objetivo es volver a recuperar la información antes de que termine cayendo en el olvido.

Reglas mnemotécnicas para la Constitución Española

Las reglas mnemotécnicas para la Constitución Española son especialmente útiles cuando hay que recordar números, fechas, títulos o sucesiones de conceptos que resultan difíciles de memorizar de manera aislada.

Consisten, básicamente, en asociar una información complicada de recordar con otra mucho más sencilla: una palabra, una imagen, una historia, unas iniciales o incluso una experiencia personal.

Veamos algunas formas de utilizarlas.

Memorizar la estructura de la Constitución

Un primer dato que debes controlar es su estructura: Título Preliminar + 10 títulos + 169 artículos.

Puedes crear tu propia asociación para recordar estas cifras. Lo importante no es que la regla tenga sentido para otra persona, sino que resulte fácil de recuperar para ti durante el examen.

También puedes trabajar visualmente con el orden de los títulos:

  • Título Preliminar: principios fundamentales.
  • Título I: derechos y deberes fundamentales.
  • Título II: la Corona.
  • Título III: las Cortes Generales.
  • Título IV: Gobierno y Administración.
  • Título V: relaciones entre el Gobierno y las Cortes Generales.
  • Título VI: Poder Judicial.
  • Título VII: Economía y Hacienda.
  • Título VIII: organización territorial del Estado.
  • Título IX: Tribunal Constitucional.
  • Título X: reforma constitucional.

Una vez memorizada esta secuencia, tendrás construido el «esqueleto» sobre el que ir colocando los diferentes artículos y conceptos.

Asociar números de artículos con conceptos

Otra técnica consiste en buscar relaciones entre el número del artículo y aquello que regula.

No tienen que ser asociaciones universales. De hecho, cuanto más personal y llamativa sea la asociación, más fácil puede resultar recordarla.

Puedes utilizar imágenes mentales, situaciones cotidianas, fechas conocidas o juegos de palabras. Si cada vez que ves un determinado número eres capaz de llegar rápidamente al concepto asociado, la regla está cumpliendo su función.

Crear acrónimos

Los acrónimos son especialmente útiles cuando un artículo contiene enumeraciones.

Puedes coger la primera letra de cada elemento que tienes que recordar y construir una palabra o frase sencilla. No importa que sea absurda; lo importante es que puedas reconstruir a partir de ella la información completa.

Un ejemplo sencillo aparece en el artículo 1.1 de la Constitución, que establece como valores superiores del ordenamiento jurídico la libertad, justicia, igualdad y pluralismo político.

A partir de sus iniciales —L, J, I y P— puedes crear tu propia frase para recordar tanto los conceptos como su orden.

Utilizar historias

Cuando tengas que memorizar varios conceptos relacionados, también puedes construir una pequeña historia en la que aparezcan todos ellos.

Las historias generan conexiones entre elementos que inicialmente estaban aislados. Cuanto más visual o peculiar sea la escena imaginada, más sencillo puede resultar recuperarla posteriormente.

Eso sí, las reglas mnemotécnicas son una ayuda para recordar la Constitución, no sustituyen su comprensión. Primero hay que entender qué estamos estudiando y después utilizar estas técnicas para fijar aquellos datos especialmente difíciles.

Trucos para aprender la Constitución Española

Además de las reglas mnemotécnicas, existen algunos trucos para aprender la Constitución Española que pueden ayudarte a estudiar de manera más eficiente.

Uno de los más importantes es no estudiar todos los artículos de la misma manera. Dependiendo de la oposición, determinados títulos, artículos y apartados pueden tener mayor presencia en el programa o en los exámenes.

Otro recurso útil es utilizar esquemas y mapas visuales. Por ejemplo, puedes apoyarte en nuestros Esquemas Constitución Española para comprender mejor su estructura y organizar visualmente los contenidos. También puedes crear hojas específicas para derechos fundamentales, organización territorial, Cortes Generales o Tribunal Constitucional.

También puedes utilizar tarjetas de estudio o flashcards. En una cara puedes escribir: «¿Qué regula el Título II de la Constitución?» y, en la otra, «La Corona». Puedes aplicar el mismo sistema a artículos, fechas, competencias, mayorías y cualquier otro dato que necesites memorizar.

Otro truco consiste en llevar un registro de errores de los test. Cada vez que falles una pregunta, anota qué artículo estaba implicado y cuál fue el motivo del fallo. Con el paso de las semanas tendrás una selección de los puntos que más te cuesta recordar y podrás centrar los repasos precisamente en ellos.

Finalmente, intenta explicar en voz alta aquello que acabas de estudiar. Si eres capaz de explicar con tus propias palabras qué regula un título o un artículo sin consultar el temario, tendrás una buena señal de que has comprendido el contenido.

¿Hay que memorizar literalmente la Constitución Española?

La respuesta dependerá de las características del proceso selectivo y del tipo de preguntas que puedan aparecer en el examen. No obstante, estudiar la Constitución para una oposición requiere prestar mucha atención a su redacción. Por eso, comprender y memorizar no son estrategias incompatibles.

La comprensión debe ayudarte a construir una base sólida y relacionar conceptos. Después, tendrás que trabajar con mayor precisión aquellos contenidos susceptibles de aparecer literalmente o mediante pequeñas modificaciones en las respuestas del examen.

¿Cuánto tiempo se tarda en aprender la Constitución Española?

El tiempo dependerá de factores como la oposición que estés preparando, tus conocimientos previos, las horas disponibles para estudiar y la profundidad con la que aparezca la Constitución dentro del programa. Además, el objetivo no debería ser simplemente «terminarla», sino ser capaz de recuperar la información correctamente cuando te enfrentes a una pregunta.

Por este motivo, suele ser más efectivo combinar diferentes fases:

Estudio → test → corrección de errores → repaso → nuevo test.

Este proceso permite comprobar constantemente qué estás reteniendo y qué partes necesitan más trabajo.

Cómo aprenderse la Constitución Española para una oposición

Si estás estudiando la Constitución porque quieres conseguir una plaza, memorizar sus artículos es solo una parte de la preparación. También necesitas saber qué estudiar, cómo organizarlo y cuándo repasar cada contenido, además de practicar con preguntas similares a las que encontrarás el día del examen.

En Opostal sabemos que estudiar leyes como la Constitución Española puede resultar complicado al principio. Por eso, nuestra metodología de preparación combina temario actualizado, clases con docentes especializados, test, simulacros de examen y el acompañamiento de un tutor pedagógico, que te ayudará a organizar y planificar tu estudio.

Porque preparar una oposición no consiste únicamente en dedicar más horas al temario. Tener un método, una planificación y saber cómo estudiar puede marcar la diferencia para conseguir tu plaza.