Coincidiendo con el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, el programa Empleo Público en Capital Radio recibió a una invitada que encarna la evolución del talento técnico en la Administración: Aleida Alcaide. Ingeniera de Telecomunicaciones, miembro del Cuerpo Superior TIC y actual directora general de Inteligencia Artificial, Aleida compartió una trayectoria marcada por la curiosidad, el esfuerzo y una visión clara del servicio público.

Vallisoletana de pura cepa y con “buenas maneras” académicas —aunque confiesa que un suspenso en física en 7º de EGB fue el revulsivo que la convirtió en una estudiante de matrícula—, su llegada a la ingeniería no fue una vocación de nacimiento, sino un consejo materno que aceptó sin saber muy bien qué era eso de la “Teleco”.


De aquellos días en los que la programación “le sonaba a chino”, Aleida ha pasado a liderar la estrategia nacional en la tecnología que está transformando el mundo.

El ADN femenino en las carreras STEM

Uno de los momentos más inspiradores de la entrevista fue su mensaje para las jóvenes que dudan en adentrarse en el mundo científico-técnico. Para Aleida, ser mujer es, en sí mismo, una ventaja competitiva en este sector. “La mujer tiene un cerebro hecho precisamente para hacer carreras STEM”, afirmó con rotundidad. Su argumento se basa en la capacidad innata que observa en muchas mujeres para la organización, la resolución de problemas y la planificación.

Lejos de los estereotipos que aún persisten —como aquella distinción entre costura para ellas y bricolaje para ellos que vivió en los 90—, Aleida defiende que las competencias necesarias para la ingeniería encajan de manera natural con el perfil femenino.


Su propia carrera es la prueba: terminó la ingeniería superior en cinco años, publicó tres artículos de investigación durante su Erasmus en la prestigiosa Universidad de Eindhoven (Holanda) y, años después, cursó dos años de Derecho para comprender mejor los entresijos de la Administración.

Del sector privado al liderazgo y el reto de la Inteligencia Artificial

Antes de consolidarse en el Cuerpo TIC, Aleida trabajó en gigantes como Telefónica y HP. Esta experiencia en el sector privado es, a su juicio, fundamental para cualquier gestor público. “Entrar directamente en la Administración sin conocer cómo funciona el sector privado es venir completamente ciego”, explicó. Conocer “ambos lados de la mesa” le permite hoy dinamizar el sector digital con una visión más realista y ejecutiva, lejos de la rigidez burocrática que a veces frena lo público.

Como directora general, Aleida no rehúye los desafíos. Reconoce que, aunque la Administración fomenta la conciliación, en los altos niveles la desconexión es casi inexistente. “Estamos expuestos de lunes a domingo”, admite, aunque su carácter perfeccionista y su necesidad de actividad —que la llevan desde correr medias maratones hasta tocar el Claro de Luna de Beethoven al piano— le permiten manejar ese estrés con naturalidad.

Respecto a la Inteligencia Artificial, su postura es clara: le preocupa más la “confianza ciega” que el miedo. Considera un “regalo de la vida” ocupar su puesto en este momento histórico, trabajando para que la disrupción tecnológica no deje a nadie atrás y contribuya al bienestar en Europa.

Su consejo final para los opositores resume su filosofía: “No busquen un trabajo para toda la vida, sino una vía para poder trabajar por nuestro propio país”.

STEM: siglas en inglés de Ciencia (Science), Tecnología (Technology), Ingeniería (Engineering) y Matemáticas (Mathematics).