En el último programa de Empleo Público, Pilar López Medina, presidenta de la Asociación del Cuerpo Superior de Vigilancia Aduanera, nos desvela la complejidad y el valor de opositar al Servicio de Vigilancia Aduanera (SVA), cuerpo esencial de la administración, dedicado a la protección de los intereses del Estado.  

Pasión por la investigación

Pilar, nacida en Guadix pero arraigada en Granada, ciudad que despertó su fascinación por la historia y el arte, encontró en este servicio una salida profesional que combinaba su pasión por la investigación con la acción policial. «Me da igual investigar cómo se ha hecho un voto, que cómo se ha cometido un fraude», confiesa, revelando su curiosidad insaciable y su compromiso con la búsqueda de la verdad. Su experiencia en Roma, tras finalizar sus estudios de Historia, le proporcionó una visión global y una capacidad de adaptación que serían fundamentales en su carrera. Otra pieza clave para alcanzar su objetivo fue opositar a Vigilancia Aduanera en una academia. “Me dio la estructura, la orientación y el apoyo que necesitaba para afrontar la oposición con confianza. Si alguien me pregunta si merece la pena apuntarse a una academia, mi respuesta es un sí rotundo.», afirma.

Evolución y desafíos en el SVA: De las máquinas de escribir a la tecnología punta

La conversación con Pilar revela cómo el Servicio de Vigilancia Aduanera ha evolucionado a lo largo de los años. «Recuerdo hacer atestados en las máquinas de escribir», rememora, contrastando con la actualidad, donde los agentes disponen de ordenadores portátiles y trabajan en red con otras agencias. Esta modernización ha permitido mejorar la eficacia en la lucha contra el crimen y adaptarse a los nuevos desafíos que plantea la globalización. Sin embargo, Pilar también destaca la importancia del trabajo en equipo y la colaboración con organismos internacionales, habilidades que adquirió durante su etapa en la Brigada Central en Madrid.

A pesar de los avances logrados, el SVA se enfrenta a importantes desafíos en el futuro. La sofisticación de las redes criminales, el auge del comercio electrónico y la necesidad de una mayor cooperación internacional exigen una constante adaptación y modernización.

En este sentido, la inversión en nuevas tecnologías, la formación continua de los agentes y la colaboración con otras instituciones serán fundamentales para garantizar la eficacia del servicio en la protección de los intereses del Estado.

Transformando lo público: un compromiso con la ciudadanía

Más allá de su labor operativa, en el Servicio de Vigilancia Aduanera, Pilar es una de las impulsoras  de la asociación «Transformando lo Público»,  que entre otros objetivos, busca  promover una administración más cercana al ciudadano. «Queremos que la administración sea más dialogante, que no sea un espacio hostil para el ciudadano», explica Pilar, destacando el objetivo de construir puentes entre la administración y la ciudadanía. Además, la asociación busca atraer talento joven al empleo público, reconociendo la dificultad de encontrar candidatos dispuestos a afrontar largos procesos de estudio.

Un servicio esencial, con un toque personal

El Servicio de Vigilancia Aduanera es un pilar fundamental en la lucha contra el fraude y el crimen organizado. Su labor, a menudo desconocida para el público general, es esencial para garantizar la seguridad y la legalidad en el comercio internacional. La pasión de Pilar por la investigación, su compromiso con la transformación del sector público y su visión de una administración más cercana al ciudadano, aportan una dimensión humana a este servicio esencial.