Inclusión para hacer de la administración pública un entorno libre de barreras Sonia Postigo, de políticas que garantizan la igualdad para las personas con discapacidad
Esta semana, en Empleo Público en Capital Radio cerramos la temporada hablando de inclusión, accesibilidad y políticas públicas diseñadas para garantizar que el sector público sea un lugar representativo.
De la mano de José Joaquín Flechoso quien, junto a nuestra invitada Sonia Postigo, coordinadora de la Unidad de Inclusión del Ministerio de Hacienda, abordan en profundidad el papel que juegan la diversidad y la equidad en nuestras instituciones.
Mismos derechos y un compromiso profesional que marca la diferencia
Las unidades de inclusión en los distintos ministerios no nacen por casualidad ni como un mero trámite administrativo, sino para garantizar que las oportunidades de acceso a la función pública se ajusten a la realidad cotidiana de la sociedad.
Tras la reforma del artículo 49 de la Constitución y los cambios normativos recientes, hoy en día un 10 % de las plazas de las ofertas de empleo público se reservan para personas con discapacidad.
Este porcentaje se desglosa en un 2 % para personas con discapacidad intelectual y un 8 % para aquellas con discapacidad física o de otro tipo. Como bien recuerda Sonia Postigo durante la entrevista, en la sociedad europea entre un 12 % y un 15 % de la población convive con alguna discapacidad, por lo que las instituciones tienen la obligación de convertirse en un espejo fiel de la calle.
A la hora de la verdad, el desempeño de estos trabajadores dentro de los departamentos públicos desmonta de golpe cualquier tipo de prejuicio o idea preconcebida.
Al abordar los recelos que a veces persisten sobre el rendimiento del personal con discapacidad intelectual en las oficinas, la invitada es rotunda al romper mitos con total claridad: «¿Se equivocan más que las personas sin discapacidad? Y yo digo, pues no, se equivocan igual que todo el mundo».
Lejos de ser un inconveniente, la entrega de estos profesionales aporta una calidad humana y una rigurosidad envidiables a la gestión de los asuntos comunes.
Sonia Postigo destaca además el orgullo y el rigor con el que asumen sus tareas cotidianas en el ministerio: «Es gente además que trabaja con un respeto escrupuloso a las normas, a los horarios. Es una maravilla trabajar con ellos».
Formación, tecnología y la meta de una inclusión sin complejos
Derribar las barreras arquitectónicas en los edificios oficiales, muchas veces con siglos de historia y problemas de protección patrimonial, es solo el primer paso.
El verdadero reto pasa por eliminar las barreras culturales y formar adecuadamente a los equipos de trabajo para saber reaccionar ante situaciones cotidianas o emergencias.
No es lo mismo evacuar un inmueble orientando a una persona en silla de ruedas que acompañar a alguien con autismo que necesita certezas e indicaciones sencillas.
Asimismo, la adaptación de documentos e impresos a través de la lectura fácil está demostrando ser una herramienta transformadora no solo para personas con discapacidad intelectual, sino para cualquier ciudadano que busque hacer un trámite sin tropezar con la clásica jerga burocrática.
La propia coordinadora de inclusión recuerda con humor la excelente acogida de esta iniciativa entre el resto del personal: «Hice el documento de la Acción Social en lectura fácil y me llamó mucha gente que no tenía en principio necesidad de leerlo en lectura fácil y me dijo, menos mal que lo habéis sacado porque es que es un poco complicado de entender».
Por otro lado, la tecnología y la inteligencia artificial se perfilan como aliadas de gran valor para adaptar materiales y entornos, aunque exigen una supervisión constante para evitar sesgos en el reconocimiento de expresiones o necesidades específicas.
En el ámbito de los exámenes de acceso, la administración sigue dando pasos clave como la ampliación de tiempos, el respeto al uso de ayudas técnicas como los implantes cocleares sin interferencias injustificadas y la futura incorporación de evaluadores con discapacidad dentro de los propios tribunales examinadores.
Mirando hacia el horizonte de los próximos años, el objetivo es consolidar un entorno en el que nadie sienta dudas ni miedos a la hora de preparar una oposición: «Queremos que las personas con discapacidad no piensen que se las va a valorar menos por causa de su discapacidad».
Un broche de oro perfecto para cerrar la temporada apostando por una administración cada día más eficiente, humana y comprometida con el servicio a todos los ciudadanos.







