El papel de los arquitectos en el Ministerio de Hacienda Salvador García, miembro del Cuerpo de Arquitectura de Hacienda
Esta semana en Empleo Público, el programa emitido por Capital Radio y dirigido por José Joaquín Flechoso, ponemos el foco lo en una salida profesional tan desconocida como estratégica dentro del Cuerpo de Arquitectura de Hacienda.
Nuestro invitado, Salvador García, quien además de funcionario es el actual presidente de la Asociación de Arquitectos de Hacienda (APASH), desgranó cómo la visión técnica de un perfil como el suyo es hoy una pieza clave en la maquinaria económica del Estado.
Un perfil técnico forjado en el equipo y la gestión
La trayectoria de Salvador García no sigue el guion tradicional de la profesión. Aunque la arquitectura suele asociarse al estudio privado y al diseño de edificios, García siempre sintió una inclinación por los números y el dibujo técnico. Su paso por la Universidad en Valencia y su intensa actividad deportiva en disciplinas como el waterpolo no fueron meras anécdotas; según explica, “esa necesidad de sacrificio y de coordinarse con otros” marcó su carácter profesional.
Antes de decidirse por la Administración Pública, García buscó complementar su formación con un MBA en el Instituto de Empresa para entender la dimensión de la gestión y el mundo inmobiliario. Esa etapa en la consultoría privada, dedicada a la valoración de activos bancarios en plena crisis económica, fue el caldo de cultivo ideal para lo que vendría tiempo después.
Casi por un capricho del destino, una conversación familiar sobre la existencia de oposiciones para arquitectos en Hacienda le hizo conocer y abrir una puerta que cruzó en apenas tres semanas.
El papel del arquitecto en la hacienda pública
Uno de los momentos más interesantes de la entrevista fue cuando se abordó el papel del arquitecto dentro del Catastro. García ha sido testigo y protagonista del despliegue del valor de referencia, un proyecto que nació con incertidumbres y que hoy es una realidad consolidada. Desde sus inicios en Zaragoza hasta su actual responsabilidad en la Dirección General en Madrid, su labor ha consistido en otorgar rigor técnico a la valoración de los inmuebles en todo el territorio nacional.
Sobre la importancia de este sistema, Salvador García ha sido muy claro: «El valor de referencia ha venido para quedarse y ha salido muy bien. Mi deseo es la unificación de los valores, que acabe siendo general y pueda sustituir al valor catastral».
Para Salvador, trabajar en este ámbito permite tener una visión privilegiada de la gestión económica, observando desde la Secretaría General tanto las preocupaciones de las gerencias locales como la relación directa con el Ministerio.
Más allá de los informes y las valoraciones, Salvador García lidera la asociación profesional del cuerpo con un objetivo prioritario: sacar a los arquitectos de Hacienda del anonimato. Defiende que el trabajo en el Catastro es un entorno lleno de actividades diversas y con una repercusión directa en la colectividad. Su visión de la labor que desempeña se aleja de la individualidad “Estar a disposición de las personas es fundamental. En casi todos los trabajos de funcionario público afectas a la gente……. y eso hay que tenerlo siempre en mente», afirma.
Para concluir la entrevista, García envió un mensaje de realismo y motivación a quienes se preparan para ingresar en el cuerpo. Define la oposición como un «camino imperfecto» donde los altibajos y la incertidumbre son inevitables. No obstante, su principal consejo es no tener miedo al cambio y entender que, incluso en los momentos más difíciles, los conocimientos adquiridos forjan el carácter y preparan al profesional para los retos de la gestión pública.
A través de esta entrevista, pudimos descubrir a un arquitecto que se siente más cómodo sobre papel, que disfruta paseando por la capital madrileña y que, por encima de todo, busca ser una persona que aporte valor en cualquier ámbito y equipo en el que se encuentre.







