Claves para mantener el ritmo de estudio en vacaciones Ana Domínguez, directora pedagógica de Opostal, y Cruz Prado, tutora del centro
Estrategias de estudio según el momento de la preparación
La primera distinción necesaria es identificar el perfil del estudiante. En el caso de los que están empezando, el objetivo es crear el hábito sin quemarse, pero para los que están en la recta final, la exigencia debe ser máxima. Ana Domínguez es tajante respecto a estos últimos: «Para mí no hay vacaciones reales, tenemos que estar ahora con la oposición en nuestra mente». En periodos como la Semana Santa, el riesgo de perder el hilo es alto, por lo que recomienda no desconectar del todo para evitar caer en la curva del olvido. Su principal consejo es aprovechar estos días para cerrar flecos: «Aprovechemos ahora esta semanita para cerrar esos temas que tenemos abiertos y que nos hayan costado».
La clave pedagógica reside en mantener el cerebro activo sin llegar al agotamiento mental. Ana insiste en que no se trata de memorizar contenido nuevo de manera forzosa, sino de mantener la inercia con tareas más livianas si el entorno no acompaña. Según explica, es preferible optar por recursos prácticos: «Mi consejo siempre es no desconectar; dedícate a cosas que sean más ligeras, como escuchar una clase grabada o hacer unos test para reforzar». De este modo, el opositor no siente la presión de avanzaren materia densa, pero asegura que lo que ya ha visto y aprendido se mantiene fresco en la memoria.
Organización logística y gestión de la culpa
Uno de los mayores retos en vacaciones es la convivencia y el cambio de escenario. Cruz Prado destaca que la planificación debe ser la hoja de ruta para evitar el sentimiento de frustración. Para quienes tienen cargas familiares, recomienda buscar la calidad sobre la cantidad: «La constancia es la que gana. No te frustres por no conseguir hacer sesiones largas». Cruz subraya la importancia de dejar el trabajo logístico hecho con antelación para aprovechar cualquier oportunidad: «Si yo sé que mañana no puedo ponerme, el material ya lo dejo preparado por la noche para aprovechar hasta el último minuto».
Además, la gestión emocional juega un papel fundamental cuando el entorno invita al ocio. La sensación de no estar dedicando suficiente tiempo puede generar un estrés contraproducente. Ante esto, Cruz Prado recuerda que el descanso es una inversión, no una pérdida de tiempo: «El descanso no es debilidad sino, al contrario, sirve para continuar». Para combatir las distracciones en entornos desconocidos, como hoteles o casas rurales, las expertas sugieren técnicas como el método pomodoro o el uso de aplicaciones móviles, recordando siempre una premisa básica, muy repetida durante todo el programa: «Si no hay foco, no hay folio». Perder una mañana frente a los apuntes sin concentración es solo ganar frustración.







